Robyn Lekker: “Siento que muchas de esas piezas finalmente encontraron su lugar”

LIMINAL es el nombre elegido por el artista argentino para materializar diez canciones nacidas en diferentes etapas y estados emocionales de su vida, donde convive la incertidumbre y transformación, sin necesidad de resolverse.

¿Cómo te encuentra este último lanzamiento?
Robyn Lekker – Me encuentra en un momento de mucha claridad artística. LIMINAL es probablemente el trabajo en el que más siento que pude acercarme a aquello que tenía en la cabeza antes de empezar a hacerlo. Durante mucho tiempo mi música estuvo atravesada por la búsqueda, probar lenguajes y entender qué quería decir y cómo quería sonar. En este disco siento que muchas de esas piezas finalmente encontraron su lugar.

También me encuentra con ganas de defender una manera de escuchar música que quizás hoy va un poco a contramano de la velocidad con la que consumimos todo. LIMINAL está pensado como un recorrido de principio a fin. Por eso incluso decidí presentarlo por primera vez a través de una experiencia de escucha inmersiva, antes que pensar solamente en el lanzamiento digital.

¿En qué sientes que maduraste más durante los dos años que te tomó el proceso creativo?
En aprender a quitar. Antes tenía cierta necesidad de demostrar todo lo que podía hacer dentro de una canción. Con este disco entendí que muchas veces una decisión pequeña puede ser muchísimo más poderosa que llenar todos los espacios.

También maduré en confiar en mi propia intuición. Hubo muchas decisiones en LIMINAL que no nacieron de pensar qué podía funcionar mejor o qué esperaba alguien de mí, sino de preguntarme qué necesitaba realmente la obra.

Dos años parecen mucho tiempo, pero también fueron necesarios para dejar que el álbum cambiara conmigo. No soy exactamente la misma persona que empezó a escribirlo, y creo que eso quedó registrado en él.

¿Qué canción del disco te identifica hoy?
Varias, pero en principio diría “No Volver”. Hay algo en esa canción que representa muy bien el lugar desde el que estoy mirando mi vida actualmente. El título podría parecer una declaración negativa, pero para mí tiene más que ver con aceptar que existen lugares, vínculos, versiones de uno mismo y momentos a los que ya no es necesario regresar.

No quiero dejar de mencionar a “Dejalo Pasar”, la escribí en un momento de mucho estrés, dónde me había convertido en un ser rumiante y necesitaba un mantra que me ayudara a entender que todo es pasajero.

Y creo que eso también dialoga mucho con el concepto de LIMINAL: estar en ese espacio intermedio en el que algo terminó, pero lo siguiente todavía no terminó de revelarse.

¿Cuáles son sus expectativas respecto al público que lo reciba?
Me interesa que alguien pueda entrar realmente en el universo del disco. Que encuentre una canción que lo acompañe, que descubra un sonido nuevo después de varias escuchas o construya una interpretación completamente diferente de la que yo tenía cuando lo hice.

La experiencia de escucha inmersiva que hicimos con LIMINAL fue muy reveladora en ese sentido. Ver personas sentadas escuchando un álbum completo, moviendose, sonriendo con frases, verlos con los ojos cerrados, algunos de ellos emocionados, otros eufóricos, me recordó algo muy básico pero muy poderoso: cuando una obra sale de tus manos, empieza a pertenecer también a la experiencia de quien la escucha.

¿Tienes algún momento del día o lugar donde percibas mayor inspiración para componer?
Me ocurre mucho cuando disminuye el ruido alrededor. La noche suele ser un territorio muy fértil porque desaparecen muchas de las obligaciones del día y puedo quedarme bastante tiempo persiguiendo una idea sin sentir que tengo que llegar inmediatamente a algún lado. Pero tampoco creo demasiado en esperar a que aparezca “la inspiración”.

Muchas canciones comienzan con cosas mínimas: una frase que anoto, una textura, una foto, una melodía grabada rápidamente en el teléfono, un sonido extraño o incluso una sensación que todavía no sé explicar. Después viene el verdadero trabajo, que es convertir ese pequeño accidente en una canción.

Hay un libro que guardo desde que era chico, se llama “Concierto de Pasos” (1979) del autor Gabriel Saldivia, es de poemas surrealistas que me inspira muchísimo. Cada vez que quiero encontrar sentido a una idea, busco entre sus páginas y encuentro una visión. Me ayudó muchísimo en este disco.

¿Algún referente musical mexicano con el que se identifiques y/o que te gustaría compartir escenario?
Muchísimos, hay algo que siempre me ha interesado de Café Tacvba: recuerdo su primer MTV Unplugged como un disco que escuché hasta enloquecer. Tengo una imagen muy vívida de mí, en mi habitación, cantando “El Baile y El Salón”.

También me parece muy interesante lo que representa Natalia Lafourcade (en especial su disco Hu, Hu, Hu) es mi favorito, en términos de sensibilidad artística y búsqueda. Son universos diferentes al mío, pero justamente por eso compartir alguna vez un escenario o un proyecto con artistas así sería fascinante.

Julieta Venegas tiene una historia increíble, tuve la oportunidad de conocerlas a ambas, NL y JV en pequeños recitales que hicieron en Buenos Aires. Me siento muy atraído por el universo sonoro de Juan Son. Me interesan mucho más los encuentros donde las identidades contrastan que aquellos donde todo pertenece exactamente al mismo lugar.

¿Qué te depara para lo que resta del 2026?
Primero, permitir que LIMINAL tenga vida. Después de trabajar tanto tiempo en un disco, uno tiene la tentación de pensar inmediatamente en lo próximo, pero quiero darle espacio para crecer, encontrar público y transformarse también en una experiencia en vivo.

En lo que queda del año, haré tres shows. Uno de ellos lo filmaremos y grabaremos para luego publicarlo en formato Live Session en plataformas y dará paso al disco. Me tiene muy emocionado.

Además, estoy desarrollando Umbral del Sonido, un ciclo de escuchas inmersivas en el que soy host y donde recuperamos algo que me interesa muchísimo: encontrarnos para escuchar discos completos, de principio a fin, con un sistema de sonido pensado para una escucha profunda.

Y después vendrán nuevas canciones, colaboraciones y la construcción de la dimensión escénica de LIMINAL. Siento que el lanzamiento del álbum no es la conclusión de estos dos años de trabajo. Es más bien el momento en que se abre la puerta.

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