Ocho años después de su última presentación en la ciudad, David Byrne regresó a Monterrey para demostrar que un concierto puede ir mucho más allá de una sucesión de canciones.
El músico escocés-estadounidense se presentó el pasado 10 de septiembre en el Escenario GNP Seguros como parte de la gira de Who Is the Sky?, con un espectáculo de casi dos horas en el que combinó su nueva etapa como solista con algunos de los temas más reconocibles de Talking Heads.
Pasadas las 9:00 de la noche, Byrne apareció acompañado por su banda para abrir con “Heaven”, dando inicio a un montaje en el que músicos, instrumentos, movimiento, pantallas y coreografías convivieron constantemente sobre el escenario.

La reciente “Everybody Laughs” fue seguida por “And She Was”, mientras que canciones como “Strange Overtones”, “Houses in Motion” y “T Shirt” comenzaron a mostrar la amplitud de un repertorio que pocas veces se mantuvo estático.
El primer gran momento de reconocimiento colectivo llegó con “(Nothing But) Flowers” y, especialmente, con “This Must Be the Place (Naive Melody)”, uno de los temas más queridos del catálogo de Talking Heads.
Pero Byrne no construyó el concierto únicamente alrededor de la nostalgia.
La gira también sirvió para presentar Who Is the Sky?, su más reciente álbum, con canciones como “What Is the Reason for It?”, “When We Are Singing”, “Moisturizing Thing” y “My Apartment Is My Friend” integrándose dentro de una puesta en escena que mezcló música, performance y elementos visuales.
Durante “What Is the Reason for It?”, además, la presentación adquirió una conexión particularmente mexicana: Byrne lanzó recientemente una versión en español titulada “¿Cuál Es La Razón?”, realizada junto a Natalia Lafourcade y Camilo Lara.
Conforme avanzó la noche, el repertorio comenzó a inclinarse nuevamente hacia algunos de sus clásicos.
“Slippery People” y “Air” prepararon el camino para uno de los bloques más fuertes del concierto, cuando sonaron consecutivamente “Psycho Killer”, “Life During Wartime” y “Once in a Lifetime”.

Tres canciones fundamentales de Talking Heads que, décadas después de su lanzamiento original, continúan funcionando como algunos de los puntos de mayor intensidad dentro de los conciertos de Byrne.
Tras una breve salida del escenario, todavía quedaba espacio para un último capítulo.
“Everybody’s Coming to My House”, perteneciente a American Utopia, abrió el encore antes de que “Burning Down the House” cerrara definitivamente una presentación de 21 canciones y cerca de una hora con 55 minutos de duración.
Más que recurrir únicamente al peso histórico de Talking Heads, David Byrne volvió a Monterrey con un espectáculo que mostró por qué continúa siendo una de las figuras más particulares de su generación: canciones de distintas décadas conviviendo dentro de una misma propuesta, músicos que forman parte activa de la puesta en escena y una presentación concebida para observarse tanto como para escucharse.
*Fotografías cortesía de Apodaca Group.