Si creías que las baladas potentes eran cosa del pasado, es porque no has escuchado “Deportivo”. El debut de Tigres los Secretos se siente como un respiro de aire fresco (aunque sea aire de la Condesa) en una escena saturada de sintetizadores baratos. Salvador Güereña, el cerebro detrás de la operación, se trajo una joyita desde Sinaloa que mutó hasta convertirse en un muro de sonido gracias a un año de obsesión en el estudio.
El sonido es un pop ecléctico que no le teme a las estructuras raras. Aquí hay guitarras con cuerpo y una batería que marca el paso de una ciudad que nunca se calla. El concepto es claro: somos animales encerrados en concreto. Con el sello “Hi-Lo-Fi” por delante, este sencillo nos entrega una producción detallada que suena cara pero mantiene la esencia del indie de habitación. “Deportivo” no solo es el inicio del camino para Tigres los Secretos, es la prueba de que el pop mexicano todavía tiene historias que contar sin caer en el cliché de siempre.