Cuando James Gunn anunció que el nuevo Universo DC no seguiría la misma fórmula para todos sus personajes, muchos pensaron que era solo una promesa. Supergirl demuestra que iba en serio. La nueva película protagonizada por Milly Alcock llega a los cines con una propuesta distinta: una heroína marcada por el dolor, impulsiva, imperfecta y muy alejada de la imagen tradicional de la “prima de Superman”.
Basada en el aclamado cómic Supergirl: Woman of Tomorrow de Tom King y Bilquis Evely, la cinta sigue a Kara Zor-El durante un viaje espacial que la enfrenta tanto a sus propios fantasmas como a la misión de ayudar a Ruthye Marye Knoll, una joven que busca justicia tras el asesinato de su padre. Más que una historia de origen, la película explora cómo una persona rota puede encontrar un propósito.
Desde su primera aparición en Superman, la interpretación de Milly Alcock despertó curiosidad entre los fans. Ahora, con una película completamente centrada en Kara, la actriz deja claro que su versión del personaje no intenta copiar el legado de Clark Kent. En distintas entrevistas ha explicado que esta Supergirl posee una brújula moral diferente: es más impulsiva, comete errores y todavía está descubriendo quién quiere ser.
Esa decisión también se refleja en el tono de la película. Bajo la dirección de Craig Gillespie (I, Tonya y Cruella), Supergirl se aleja del típico blockbuster de superhéroes para apostar por una aventura espacial con momentos más íntimos y contemplativos. La propia Alcock llegó a describir el rodaje como una experiencia que, por momentos, se sintió más cercana a una película independiente que a una gran producción de estudio.
Otro de los grandes atractivos es la incorporación de personajes que expanden el nuevo DCU. Además del regreso de Krypto, la película presenta oficialmente a Lobo, interpretado por Jason Momoa, una de las apariciones más esperadas por los seguidores de DC y un personaje que promete tener un papel importante en el futuro de la franquicia.
Como suele ocurrir con cualquier reinicio importante, las primeras reacciones han sido variadas. Mientras algunos celebran el enfoque más emocional y la construcción de Kara como un personaje complejo, otros esperaban una propuesta más cercana al cine de superhéroes convencional. Sin embargo, la actuación de Milly Alcock ha sido uno de los aspectos que más consenso ha generado entre la crítica y el público, consolidándola como una de las nuevas figuras clave del universo que James Gunn está construyendo.
Más allá de conectar o no con todos los espectadores, Supergirl deja claro que el nuevo DCU busca que cada héroe tenga una identidad propia. En lugar de repetir la fórmula de Superman, la película apuesta por una historia donde la vulnerabilidad, el duelo y el crecimiento personal son tan importantes como las escenas de acción.
Y quizá esa sea precisamente la mayor fortaleza de esta nueva Kara Zor-El: demostrar que incluso los héroes más poderosos también pueden perderse antes de aprender a volar.