Paradiso lanza ‘El Ángel Exterminador’: un disco-palíndromo grabado en tres continentes

En una era de lanzamientos efímeros, Paradiso presenta un álbum que se puede escuchar hacia adelante y hacia atrás, grabado con más de 30 músicos en 15 idiomas diferentes, desafiando las convenciones del consumo musical moderno.

En un movimiento que desafía la lógica lineal de la industria musical contemporánea, el enigmático colectivo Paradiso ha lanzado El Ángel Exterminador, un álbum descrito como “multi-palindrómico” que puede escucharse en cualquier dirección y cuyas pistas ocultan órdenes secretos de reproducción. Grabado en tres continentes con la participación de más de 30 músicos y material sonoro en más de 15 idiomas, el proyecto se erige como una cartografía emocional de exilios, visiones y lenguas rotas.

El título del álbum evoca directamente el clásico cinematográfico de Luis Buñuel, El ángel exterminador (1962), una película surrealista donde un grupo de aristócratas queda atrapado inexplicablemente en una habitación después de una cena, despojándose progresivamente de sus modales burgueses para revelar sus instintos más básicos . Al igual que la obra de Buñuel —considerada un “tubo de ensayo para mirar por la pantalla el comportamiento humano”—, el álbum de Paradiso parece explorar los confines y las prisiones, tanto físicas como emocionales.

 Un mapa sonoro de tres continentes

El proceso de creación de El Ángel Exterminador es tan complejo como su estructura. El material fue grabado en tres continentes, involucrando a más de 30 músicos y utilizando más de 15 idiomas. Este enfoque poliglota y multicultural se contrapone a la tendencia homogenizadora del inglés como lengua global dominante, reivindicando la riqueza expresiva de las lenguas en peligro .

La producción mantuvo un espíritu artesanal y nómada: la mezcla se realizó en un garage en Ciudad de México, mientras que la masterización final se hizo en cinta analógica en Europa. En un guiño al surrealismo y al *do it yourself*, los creadores revelaron que uno de los sintetizadores utilizados fue, en efecto, una calculadora Casio, transformando un objeto mundano en un instrumento de creación sonora.

La estructura palindrómica: Un rompecabezas auditivo

El concepto central del álbum es su naturaleza palindrómica. Está estructurado como lo que la banda denomina un “palíndromo emocional”: lo que comienza en la primera pista regresa transformado en la última, creando un ciclo de ecos y sombras donde cada nombre, sonido y lengua funciona como una pista en un mapa secreto.

Paradiso invita a los oyentes a experimentar el disco de múltiples formas:
– Escucha lineal (del inicio al fin)
– Escucha inversa (del fin al inicio)
– Descubrimiento de órdenes secretos (como secuencias específicas reveladas en el arte o materiales complementarios)

Este diseño recuerda el carácter enigmático e interpretativo de la película de Buñuel, donde el propio director declaró: “Si el filme que van a ver les parece enigmático e incoherente, también la vida lo es” . Al igual que con el film, se ha generado un mito alrededor del álbum: algunos aseguran que escucharlo en cierto orden puede “curar una herida del pasado”, mientras que otros dicen que ponerlo en shuffle “abre una puerta”.

Un collage de influencias: De Caifanes a MF Doom

El sonido de El Ángel Exterminador se describe como un cine quemado, donde las canciones emergen entre diálogos de películas que nunca existieron, estaciones de tren con llantos en portugués y mensajes en contestadoras rotas. Las referencias culturales son vastas e intencionadamente eclécticas: desde la tradición del rock mexicano representada por Caifanes hasta el hip-hop enigmático de MF Doom, pasando por alusiones al cine, la cultura pop y lo apocalíptico.

La banda se autodefine como “una banda europea con alma mexicana”, creando un puente transatlántico que refleja el espíritu del propio Buñuel, quien rodó su película en México tras ser convencido por la actriz Silvia Pinal y su productor, aunque inicialmente prefería Francia . Paradiso parece seguir esta tradición de fusión cultural, describiendo su obra como “un testimonio cifrado para las generaciones futuras”.

El arte como ofrenda en la era digital

En una declaración que resume su filosofía, Paradiso afirma: “Paradiso no es una banda: es un presagio”. Con El Ángel Exterminador, no solo lanzan un álbum sino que proponen un objeto ritual, una ofrenda que cuestiona la naturaleza misma del consumo musical en la era del streaming, donde las canciones suelen escucharse de forma aislada y descontextualizada.

Al crear una obra que demanda múltiples escuchas y diferentes aproximaciones, Paradiso desafía la pasividad del oyente contemporáneo. Su lema, “El oyente no escucha: entra”, sugiere una experiencia inmersiva donde los límites entre artista y audiencia, entre obra y interpretación, se desdibujan deliberadamente.

 Claves para abordar la escucha

1. Primera escucha: Recomendada en orden lineal para captar la narrativa inicial.
2. Segunda escucha: En orden inverso para descubrir las conexiones palindrómicas.
3. Experimentos: Buscar patrones en los títulos, letras o arte para descubrir los “órdenes secretos”.
4. Contexto: Ver la película de Buñuel *El ángel exterminador* para comprender las referencias conceptuales .

La banda ha creado no solo música, sino un ecosistema auditivo donde, como en el salón de Buñuel, el oyente puede sentirse atrapado —pero esta vez, voluntariamente— en un laberinto de significados y sonidos que se reflejan infinitamente.

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