“Moonage Daydream” trae a David Bowie de vuelta a la Tierra

Esta película es una especie de canonización. Porque David Bowie aparece aquí como siempre le ha gustado aparecer: más grande que la vida. La autoedición de Bowie como una criatura mítica destacada de la vida cotidiana, “Moonage Daydream” sigue adelante, con un collage monumental de grabaciones en vivo, videoclips, raras grabaciones detrás de cámara, así como entrevistas de radio y televisión que el músico ha dado y grabado durante casi 50 años de carrera. El documentalista estadounidense Brett Morgen, que anteriormente había retratado a Kurt Cobain y a la investigadora de primates Jane Goodall, ha visto, analizado y finalmente montado una gran cantidad de material durante años para ahora poner un monumento a un artista extraordinario.

Bowie es traído de vuelta a la tierra
David Bowie piensa en voz alta que debe haber algo más profundo que existir. Que puede no haber principio ni fin y que siempre se ha esforzado por entender las conexiones ocultas. Junto con las imágenes y la música, aquí se invoca de nuevo el misterio con el que Bowie se había rodeado a principios de su carrera. Y así, Dick Cavett, el gran orador nocturno de Estados Unidos en los años 70, también lo introduce con una serie de preguntas: ¿Es un extraterrestre, es peligroso o agradable? ¿Es un hombre, una mujer o un robot?

La ilusión perfecta de una vida artística
En “Moonage Daydream” no hay entrevistas con compañeros de los viejos tiempos. Solo habrían afectado la magia deseada de la película. También hay una cronología suelta que nos lleva de Londres a Berlín y finalmente a Los Ángeles, es decir, los lugares de residencia de Bowie. Muchas cosas no se mencionan, por ejemplo, su carrera como actor, su adicción a las drogas o declaraciones muy controvertidas como la de que Hitler fue la primera estrella del pop. No, “Moonage Daydream” no tiene una pretensión periodística y distante, en su lugar hay mil canciones y mil imágenes de este chamäleón de la música rock que cambia para siempre.

El tiempo de Bowie como superestrella terminó a la edad de 80 años, solo su trabajo tardío muy tardío vuelve a ser relevante en todo el mundo. Pero esta película no se trata de documentar los altibajos de una estrella del pop, sino de una personalidad excepcionalmente creativa. Y este trabajo diligente lo logra de una manera maravillosa. Después de todo, el propio Bowie dice en “Moonage Daydream” que al final depende de lo que empieces con tu vida y no cuánto tiempo lleva.

En este sentido, “Moonage Daydream” es como debería ser: la ilusión perfecta de una vida artística que en realidad era extraordinaria. De esta manera surge lo que se pretendía: la inmortalidad.