Hay canciones que sirven para llorar y otras que sirven para liberarse. Malena Zavala acaba de estrenar una que hace ambas cosas, pero con una confianza que te obliga a mover los pies. Su nuevo sencillo, “Don’t Know What You’re Saying”, marca un antes y un después en su carrera, dejando atrás la introspección para abrazar un sonido mucho más audaz, oscuro y juguetón.

El lujo de recuperar tu tiempo
¿Alguna vez has sentido que has dado demasiado tiempo a lo que no lo merecía? Este track es el manifiesto definitivo sobre ese momento exacto en el que decides soltar el equipaje emocional. Con frases directas como “I don’t wanna give you my time”, Malena convierte la sanación personal en un acto de rebeldía y una declaración de independencia absoluta frente a las distracciones externas.
Un viaje sonoro entre el Funk y el Lo-Fi
Si algo define a este lanzamiento es su groove. La canción te sumerge en una atmósfera de funk lo-fi con ese ADN indie que caracteriza a la artista. Todo el tema se sostiene sobre una línea de bajo sintetizado y ritmos precisos que te invitan a la acción, mientras que su guitarra eléctrica aporta esos acentos funkys que inyectan una dosis extra de energía.
Es ese equilibrio perfecto entre una producción meticulosa y un espíritu espontáneo lo que logra un sonido “cool” y contemporáneo, consolidándola como una de las voces más interesantes del pop-alternativo.
Cita imperdible en CDMX: Foro Indie Rocks!
Para quienes ya tienen el sencillo en bucle, la experiencia no termina en los audífonos. Malena Zavala traerá toda esta madurez creativa y sus paisajes sonoros eclécticos a la Ciudad de México. La cita es el próximo 21 de mayo en el Foro Indie Rocks!, una oportunidad de oro para ser testigos de esta etapa donde la audacia y el ritmo llevan el mando.
Más que música, una nueva era
Con este lanzamiento, Malena demuestra que la vulnerabilidad también puede ser una fuente de fuerza. “Don’t Know What You’re Saying” no es solo una canción nueva; es el primer vistazo a una artista que ha decidido que, de ahora en adelante, el ritmo es quien manda.