En tiempos donde los titulares gritan catástrofes y el scroll infinito parece no terminar nunca, Azier aparece con una canción que no pretende salvar al mundo… pero sí acompañarlo. “Luz de Fondo” no irrumpe: se cuela. Es un susurro eléctrico que observa la rutina, la ansiedad y la resistencia emocional desde lo cotidiano.
El nuevo sencillo abre el camino hacia Peleas de Gallos, su próximo álbum, y marca una evolución sonora clara: guitarras más contundentes, energía indie-rock y una sensibilidad que sigue mirando hacia adentro.
La belleza de lo cotidiano
Cuando todo parece ruido, Azier propone regresar al centro.
“Ser conscientes de todo lo que nos rodea… de las pequeñas cosas que te hacen feliz… te ayuda a disfrutar un poco de todo.”
La canción nace desde esa observación mínima: la vida real, sin filtros. No es una invitación a escapar, sino a permanecer.
“Creo que habla bastante de las cosas cotidianas… te puede acompañar a lo largo de cualquier momento del día, independientemente del estado de ánimo.”
Ese acompañamiento es clave: Luz de Fondo funciona como música de fondo para existir.
Una escena, una infancia, una mente que se escapa
José de la Morena recuerda una imagen que explica el ADN emocional del tema: una butaca frente a un jardín comunitario, mañanas esperando ir al colegio, la mente vagando lejos del presente.
“Da igual esa escena que te esté pasando alrededor, que tú te vas a un punto en tu cabeza y estás ahí metido. Y creo que eso es un poco lo que pasa con Luz de fondo.”
Ese estado mental —estar físicamente presente pero emocionalmente en otra parte— es la esencia de la canción.
Del folk íntimo al indie eléctrico
Si los primeros trabajos de Azier bebían del folk y la música americana, ahora el pulso es más eléctrico.
“Nos apetecía hacer algo mucho más contundente… salirnos un poco del folk… para hacer algo más rockero, más indie, sin perder nuestra personalidad.”
El resultado: un sonido más robusto, directo y moderno que busca también transformar el escenario.
“Que sea todo mucho más eléctrico, más guitarrero, con más distorsión.”
En vivo, este giro promete intensidad y una nueva energía compartida.
México: un sueño pendiente (pero inevitable)
Aunque aún no hay fecha oficial, la banda mira hacia México con ilusión.
“Es un sueño latente, el ir para allá a tocar… el hecho de pensar en ir a tocar allí me hace muchísima ilusión.”
Mientras tanto, la conexión emocional ya existe.
“Tenéis un carácter en México que es envidiable… celebráis incluso en situaciones adversas… esa mentalidad es una cosa única vuestra.”
Alameda de Osuna: crecer donde la música era inevitable
Criados en el barrio madrileño Alameda de Osuna, rodeados de bandas, guitarras y sueños, la música no fue una elección: fue una atmósfera.
“Veías a tus mayores tocar la guitarra… y decías: qué cosa más maravillosa… quiero hacer eso.”
Ese impulso infantil sigue alimentando su presente.
Una canción que abre el día… y el disco
“Luz de Fondo” no sólo es un sencillo: es la puerta emocional del álbum.
“Abrimos con una canción que te pone una escena… amanece, luz de fondo, cielo gris y vas entrando.”
Es el inicio del día, del disco y de un viaje emocional donde la ansiedad convive con el optimismo.
“Darte cuenta de que todo te va a dar igual… así que vas a seguir.”
Un modelo para armar
Azier entiende Peleas de Gallos como una experiencia abierta.
“Cada canción cuenta una historia… primero vamos a escoger nosotros el orden… y luego ya que la construyan como cada persona quiera.”
Un disco como rompecabezas emocional.
Azier no busca respuestas definitivas. Prefiere quedarse en la escena: el café de la mañana, los pensamientos que divagan, la ansiedad que no desaparece… y esa luz tenue que insiste en quedarse.
Porque a veces sobrevivir el caos moderno no requiere ruido, sino una melodía que camine contigo.