El artista veracruzano explora el deseo, el exceso y la insatisfacción en un sencillo que marca un punto de inflexión en su proyecto
En un panorama donde lo alternativo busca constantemente reinventarse, Kirb0 aparece con una propuesta que no intenta encajar, sino desbordarse. Su nuevo sencillo, “Quiero perseguir coches” (QPC), no solo presenta una evolución sonora, sino que abre una conversación más íntima sobre el deseo humano: esa necesidad de ir tras algo sin saber exactamente por qué.
Detrás del proyecto está César Augusto Herrera Herrera, músico originario de Xalapa que ha encontrado en Kirb0 un canal para romper el orden y decir lo que, de otra forma, sería difícil de expresar.
Una canción sobre querer más (y nunca estar satisfecho)
El punto de partida de “Quiero perseguir coches” es tan simple como potente: la imagen de un perro corriendo detrás de un coche sin un propósito claro. A partir de ahí, la canción construye una narrativa sobre la obsesión, el exceso y esa sensación constante de que nada es suficiente.
En palabras del propio artista:
“Creo que al final siempre estamos pidiendo más… nunca estamos al 100% satisfechos, y creo que eso es también el reflejo de ‘Quiero perseguir coches’, como tal la obsesión de siempre estar buscando más de todo.”
Esa idea se traduce en un track que se siente cíclico, casi como una persecución sin fin. La repetición del “quiero” funciona como mantra, reforzando esa urgencia emocional que atraviesa toda la canción.
Entre el caos y la identidad: quién es Kirb0
Kirb0 no es solo un nombre artístico, es un alter ego. Mientras César se describe como alguien más reservado, el proyecto le permite amplificar emociones y decir cosas que normalmente no saldrían en una conversación cotidiana.
“Kirb0 ha sido esa persona que ha podido expresar… cosas que yo no habría podido decir como César.”
Esa dualidad se refleja en la estética del proyecto: sonidos saturados, texturas urbanas descuidadas y una mezcla de pop alternativo con influencias latinas contemporáneas. El resultado es una identidad sonora que se siente cruda, directa y emocionalmente cargada.
El deseo como motor (y también como riesgo)
Más allá del concepto, la canción también plantea una pregunta incómoda: ¿hasta qué punto es sano desear más?
Kirb0 lo reconoce desde su propia experiencia, donde la obsesión por mejorar —en números, imagen o sonido— se convierte en una constante.
“Siempre estoy queriendo un poco más de todo… mejorar mi sonido, mi imagen… todo.”
Pero también advierte sobre el otro extremo: la ausencia total de deseo.
“No desear nada… no tener una meta o una aspiración… no sé por qué estás viviendo.”
Así, “QPC” se mueve en ese equilibrio: entre la ambición que impulsa y la obsesión que puede consumir.
Una nueva etapa creativa
Este lanzamiento representa un momento clave para Kirb0. Más que un sencillo aislado, funciona como declaración de intenciones de lo que viene.
Después de años desarrollando su proyecto de forma independiente, el artista comienza a encontrar un rumbo más claro, tanto en lo sonoro como en lo conceptual.
“Llevo ya cinco años con mi proyecto y apenas ahorita empiezo a sentir que tengo un rumbo… una disciplina.”
“Quiero perseguir coches” se convierte así en una especie de manifiesto: una invitación a actuar por instinto, a dejar de lado el “qué dirán” y a perseguir aquello que realmente se desea, aunque no tenga una lógica clara.
El impulso de correr sin mirar atrás
Más allá de su carga conceptual, la canción también busca provocar una reacción inmediata en quien la escucha.
“Me gustaría que la gente se pudiera quitar esas barreras… y hacer las cosas que de verdad desean.”
Esa es, en esencia, la experiencia que propone Kirb0: no tanto alcanzar la meta, sino sentir el impulso de correr hacia ella.