Hay artistas que hacen discos para posicionarse. Otros los hacen para sobrevivirse a sí mismos. Y escuchando hablar a Grtsch sobre su nuevo álbum, XXI: Monomita, queda clarísimo que el suyo pertenece al segundo grupo.
La cantante chiapaneca atraviesa uno de los momentos más importantes —y probablemente más honestos— de toda su carrera.
En entrevista para Playlist Magazine, revela detalles sobre su nuevo material, que promete no solamente representará un cambio sonoro o estético; sino que funcionará como una reconciliación consigo misma.
Portada de “XXI: Monomita”.
“Es mi segundo álbum, pero lo siento como si fuera el primero, porque tiene un concepto mucho más definido, me siento mucho más segura como artista y me encantó poder crear este mundo”.
El proyecto, que cuenta con siete colaboraciones, gira alrededor del concepto del “viaje del héroe”, una narrativa que habla sobre atravesar pruebas, transformarse y aprender a abrazar distintas partes de uno mismo. Y aunque aclara que no todas las letras son autobiográficas de forma literal, sí reconoce que todo el álbum termina retratando gran parte de su experiencia personal.
Uno de los temas más personales que atraviesa el disco es la relación que tiene con su diagnóstico de trastorno bipolar, algo de lo que habló abiertamente durante la entrevista. Grtsch confesó que durante años le costó aceptar ciertos aspectos de sí misma, especialmente los relacionados con la manía.
“Este álbum me ayudó muchísimo a poder abrazar una parte de mí a la que le tenía mucho miedo, que era a la manía. Siempre había retratado la depresión en mis álbumes anteriores, pero le tenía miedo a este lado mucho más acelerado, mucho más loco”.
Lejos de esconderlo, decidió convertir esa energía en parte fundamental del álbum y del personaje que construyó alrededor del proyecto.
“Festejo mucho en este álbum esta parte de mí, abrazar la manía y saber que también es parte de mí, no tenerle miedo. También retratar este personaje que es esta heroína, que me siento como la heroína de mi propia historia”.
Sin embargo, dejó claro que intenta mantener siempre un equilibrio y cuidar su salud mental mientras transforma esas emociones en música.
“Nunca dejo que mi salud mental se vea afectada por estos picos de manía. Intento surfear estas olas de creatividad tomando mis precauciones, siempre siendo responsable. No consumo ninguna droga, no consumo casi alcohol, trato de dormir a mis horas, trato de meditar”.
Para Grtsch, vulnerarse frente al público también ha sido parte importante de su crecimiento artístico. Aunque admite que abrirse emocionalmente nunca ha sido sencillo, considera que la honestidad es lo que realmente logra conectar con la gente.
La artista reflexionó también sobre cómo las redes sociales han provocado que muchas personas oculten constantemente sus emociones reales detrás de una imagen de perfección.
“Las redes sociales muchas veces solamente retratan una parte, la parte feliz, la parte del éxito. Y de repente te juntas con alguien y te das cuenta de que está viviendo algo completamente distinto”.
Por eso, asegura que intenta mantener una relación mucho más honesta con quienes siguen su música.
“Para mí vulnerarme con mis fans y ser lo más real posible, ser honesta, pues es lo que realmente conecta. No tener una pose de ‘soy inalcanzable’. Para mí es muy importante mantener esta parte humana dentro de mi música”.
La versatilidad musical también ha sido una decisión consciente desde el inicio de su carrera. Grtsch asegura que nunca quiso limitarse a un solo género y que siempre entendió la música como algo en constante movimiento.
“Sabía que me gustaban muchos géneros. Siempre pensé que mi música debía evolucionar hacia algo más”.
Incluso habló sobre cómo las tendencias actuales y plataformas como TikTok han cambiado la manera en que se consume música, aunque sin rechazar completamente esa nueva dinámica.
“Hacer un álbum a veces no sé si sea tan redituable. Ahora es la inmediatez de tener un hook de 15 segundos”.
Aun así, considera importante adaptarse a los cambios sin perder identidad artística.
“No puedes quedarte en un pensamiento old school de ‘en mis tiempos no era así’. La música está cambiando constantemente y uno también tiene que dejarse fluir”.
Otro de los momentos más especiales que atraviesa actualmente fue el arranque de su gira en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, donde abrió un concierto para Mon Laferte frente a miles de personas en su tierra natal.
“Nunca me imaginé que iba a pasar. Pensé que iba a cantar mi música frente a tanta gente muchos años después”.
Precisamente con Mon Laferte también concretó una de las colaboraciones más importantes de este disco: “Street Fighter”. Grtsch reveló que durante mucho tiempo tuvo miedo de pedirle colaborar, ya que no quería que ocurriera simplemente por amistad o compromiso.
“Cuando nació el beat de ‘Street Fighter’, algo dentro de mí me dijo: ‘esta es para Mon’. Y cuando se la mandé me dijo que sí inmediatamente”.
A pocos días del lanzamiento oficial, la cantante asegura que todavía no termina de procesar todo lo que está viviendo. Sin embargo, más allá de números o expectativas, deja claro que este álbum nació desde un lugar completamente personal.