En medio de un género con total similitud en letras, la mayoría en referencia a la apología del narcotráfico y la estética del lujo, una luz al final del túnel parece avistarse con la irrupción de Fernando Ríos, mejor conocido como Gallo Armado.
Lejos de las comunes historias narradas a través del corrido actual, Fernando gira su música hacia el entorno social, las problemáticas de su ciudad y la resistencia de quienes la habitan.
Y es que, a pesar de tener poco más de dos años con su proyecto, ya cuenta con una identidad clara. Fuertemente influenciado por músicos de antaño como Miguel y Miguel y Los Cadetes de Linares, Gallo Armado mezcla esto con los sonidos actuales de los corridos tumbados, generando una atmósfera similar a la que logró en su tiempo Ariel Camacho.

En la edición 2024 del Tecate Pa’l Norte, Gallo tocó a las afueras del festival, junto a las puertas de acceso. Dos años después, en 2026, regresó para presentarse, ahora como parte del lineup oficial.
Minutos después de bajar del escenario conversamos con él sobre su propuesta, su origen y la ideología detrás de su música.
P: ¿Quién es Gallo Armado?
G: Gallo Armado es un cantautor de corridos. Es un proyecto que habla de Monterrey, de la ciudad, de resistir en una ciudad que a veces parece que nos quiere fuera, que nos quiere lejos, pero aquí andamos.
P: ¿Por qué el nombre de Gallo Armado?
G: Gallo Armado es una canción nuestra de hace tiempo, tiene doble sentido, es como tomar el código nuestro, somos de acá, del norte, y lo defendemos. Tiene doble sentido de pertenencia para nosotros.
P: ¿Quién te inspiró?
G: Pues al principio Junior, Nata, Luis R, de hecho, Luis R fue quien me dio motivación de empezar a cantar, y ya que me empecé a meter más fue que descubrí a Miguel y Miguel, y también empecé a escuchar a Los Cadetes con otros oídos. Mi proyecto es mezclar lo nuevo, lo actual, con el sonido de los de antes, y con esa enseñanza, ese legado.
P: Recuperas y llevas esta esencia del corrido como crónica de justicia, como grito de justicia. ¿De dónde viene?
G: Antes de hacer música ya estaba involucrado en varios colectivos, algunos de las madres que buscan a los desaparecidos, la gente de Todos somos Jorge y Javier, que son de los estudiantes que asesinó el ejército y que los criminalizaron.
Siempre me ha dado mucho coraje vivir en este país, y creo que siempre había querido buscar que mi música fuera un reflejo del coraje que se siente vivir en este país.
Creo que el punto que quiero probar es que se pueda hacer música que sea relevante para tu comunidad y que al mismo tiempo la puedas poner en la fiesta, la quieras cantar y que sea accesible para todos.
P: ¿Te parece correcto el giro que han tomado recientemente los corridos?
G: Sí, yo creo que es el curso natural, y lo que hizo Nata y Junior fue hacer que la gente joven volteara a ver la tradición y los viejones, entonces realmente el trabajo que ellos hicieron, ningún gobierno lo pudo haber hecho, como que el hecho de que la gente dijera: “El corrido es mi música y es mi sonido, y es mi mandamento” no sé, me mama todo.
P: ¿Qué opinas del posicionamiento del gobierno respecto a la prohibición de los narcocorridos?
G: Tibio, porque el gobierno intenta prohibir lo que diga que no, y la realidad es que solamente quiere tapar el sol con un dedo. Realmente el corrido solamente habla de nuestra realidad y de la gente que la dirige.
P: ¿Cómo surge El Corrido del Aire?
G: El Corrido del Aire viene de algo que ya desde hace tiempo me da mucha impotencia; No poder ver los cerros, no poder ver ese símbolo que es de nosotros los regios, que son las montañas, y sobre todo la inmunidad con la que las empresas contaminan y bloquean la vista de nuestro cerro. Quería hacer algo en ese sentido, un día pues nada más me senté y dije ya, lo tengo que hacer algo ya. Salió como en media hora. Lo escribí, lo subí en ese mismo rato, y ya después vi que a la gente le gustó. Luego fui al río y dije lo tengo que grabar, pero esto no tiene que ser en estudio, esto no es con equipo caro, esto tiene que ser en el río, tiene que ser en ese símbolo tan importante.
Entrevista y fotos por Alan Rodríguez.