Hay artistas cuya música parece no pertenecer a una época específica. En el caso de Antonio Carlos e Jocafi, el histórico dúo bahiano que desde finales de los años sesenta ha sabido capturar el pulso cultural de Brasil, ese carácter atemporal vuelve a manifestarse en Jazz Is Dead 026, una colaboración que conecta generaciones y geografías dentro de la música afro-latina contemporánea.
El encuentro con los productores y músicos Adrian Younge y Ali Shaheed Muhammad —figuras centrales del proyecto Jazz Is Dead— surgió gracias a la intermediación de Beto Barreto, integrante de BaianaSystem. Lo que comenzó como una presentación casual terminó convirtiéndose en una colaboración marcada por una conexión inmediata. Según recuerdan los propios Antonio Carlos y Jocafi, el primer encuentro tuvo una sensación casi familiar, una afinidad creativa que pronto se trasladó al estudio.
Esa química llevó al dúo brasileño a Los Ángeles, donde junto a Younge y Muhammad dieron forma al proyecto a partir de un método de trabajo tan orgánico como espontáneo. Lejos de una producción rígidamente planificada, el álbum se construyó entre ideas traídas desde Brasil y nuevas composiciones que nacieron en el momento, en un proceso intuitivo que refleja el espíritu abierto y experimental de la serie.
“Bacaxá” narra la historia de un romance intercultural, fusionando los sabores y ritmos de Bahía con influencias argentinas. Su estilo narrativo y su colorida instrumentación transmiten la complejidad de la conexión humana, mientras que la expresiva voz del dúo realza los matices emocionales de la historia.