Kendall Peña y su viaje hasta el Hotel 506: Entrevista

Durante la pandemia, la manera de crear y consumir música cambió drásticamente con la popularización de plataformas como TikTok. En medio de ese fenómeno surgió Kendall Peña, un joven costarricense que comenzó compartiendo covers desde su habitación y que, seis años después, presenta Hotel 506, un álbum que retrata una etapa marcada por los viajes, los cambios y el crecimiento personal.

Conversamos con el cantautor sobre su más reciente material, el camino que ha recorrido desde aquellos primeros videos y la evolución que ha vivido tanto dentro como fuera de la música.

“Siempre fui una persona muy sentimental y antes era muy introvertido. A través de la música empecé a saber qué era lo que sentía. Creo que a través de la nostalgia y de la tristeza de las canciones también aprendo a sanar un poquito”, comparte.

Aunque la música siempre estuvo presente en su vida, Kendall no creció en una familia de artistas. Fueron los musicales que veía durante su adolescencia, como Camp Rock, High School Musical y Hannah Montana, los que despertaron el sueño de dedicarse algún día a cantar.

Después llegaron los poemas escritos en cuadernos, las primeras melodías y, finalmente, Arde, un EP que nació como proyecto de graduación de la carrera de diseño publicitario.

La pandemia terminó por cambiar el rumbo de su carrera. Los covers que comenzó a publicar en TikTok le permitieron conectar con miles de personas y, poco después, lanzar “A tu canción”, el sencillo que impulsó su proyecto más allá de su propio país.

Ese crecimiento coincidió con una etapa de cambios que terminaría dando forma a Hotel 506. Tras recorrer distintas ciudades de México durante una gira, además de visitar España y Miami, Kendall regresó con una historia que necesitaba contar. Junto al productor español Fernando Oix, se encerró durante poco más de una semana para transformar aquellas experiencias en un álbum que explora las distintas caras del amor.

“Este álbum retrata el amor en sus grises. Creo que los primeros proyectos que hice eran como: o me aman o no me aman; es un sí o un no y no hay preguntas en el intermedio. Este álbum habla de cómo hay personas que pasan por nuestra vida y nos marcan de formas en las que aprendemos muchas cosas.”

La metáfora del hotel nace precisamente de esa idea. Para el cantante, es un lugar de paso, donde las personas llegan, permanecen un tiempo y después continúan su camino, igual que muchas relaciones. El número 506, por su parte, hace referencia al prefijo telefónico de Costa Rica, una manera de mantener presente el país que vio nacer su proyecto.

El disco también representa una evolución en la manera en que Kendall escribe. Si en sus primeros trabajos prefería esconder parte de sus experiencias detrás de metáforas, hoy apuesta por una narrativa mucho más directa, incluso cuando eso implica exponerse ante quienes escuchan sus canciones.

“Cuando hice Arde pensaba que no me estaba escondiendo, pero siento que cubría las canciones de capas para que la gente no se diera cuenta de lo que estaba hablando realmente. De Arde a Hotel 506 este es un álbum donde hablo de géneros, de lugares, pongo nombres muy específicos… Cada vez me da menos miedo ser literal.”

Esa honestidad también responde a una necesidad que va más allá de la música. Kendall explica que durante su adolescencia pocas veces encontró referentes con los que pudiera identificarse, especialmente hombres que hablaran abiertamente de sus emociones.

“Cuando crecí sentía que estaba afuera de la caja en muchas cosas y no me sentía como que formaba parte de algo. Me hubiera gustado tener referentes como yo, hombres que también pueden ser sentimentales y hablar de lo que sienten. Ahora siento cierta responsabilidad porque me hubiera gustado de pequeño sentir que no estaba tan solo.”

Esa búsqueda también se refleja en la identidad visual de sus proyectos. Su formación en Diseño Publicitario ha convertido cada lanzamiento en una experiencia que trasciende las canciones, donde las portadas, los videos y los conceptos dialogan con las letras.

“Lo conceptual para mí es súper importante. Siento que uno puede resignificar una canción y darle un valor diferente desde lo visual. Hay veces que tal vez una canción no me gustaba tanto, pero por el video cobraba sentido y terminaba gustándome mucho.”

Con Hotel 506, esa visión se tradujo en una portada dividida en cuatro fragmentos que fueron revelándose con cada sencillo. Mientras los seguidores armaban el rompecabezas, el álbum comenzaba a construir una narrativa que iba más allá de la música.

Dentro de ese recorrido aparece “maldita canción (de pop)”, una colaboración con Esteman que, más que un sencillo, funciona como el resumen emocional del disco. La canción surgió después de que ambos coincidieran en un festival y mantuvieran el contacto hasta reunirse en el estudio.

“Le conté un poco el chisme de todo lo que me estaba sucediendo. Esta canción es un resumen y un prólogo de todo lo que significa el álbum para mí.”

Aunque Hotel 506 apenas comienza su camino, Kendall ya piensa en el siguiente capítulo. Entre sus planes está llevar el álbum de gira —con México como uno de los destinos contemplados— y comenzar una nueva etapa sonora con influencias más cercanas al indie y al alternativo.

“He hecho proyectos donde se me ve muy tierno, como que siempre me rompieron el corazón. Ahora también quiero mostrar otra parte de mí, donde no todo es tan inocente y donde yo también he sido el malo de la historia.”

Con un proyecto que nació en redes sociales y que hoy encuentra en Hotel 506 una de sus propuestas más personales, Kendall Peña continúa construyendo una carrera donde la vulnerabilidad no es un recurso narrativo, sino el punto de partida de su música.

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