Previo al Festival AKAMBA con Los Hermanos Gutiérrez: Música de los desiertos y de la memoria

Country-Folk instrumental hecho por dos suizos de origen ecuatoriano que inspiran sus canciones en México’’ debe ser la descripción más extraña que he leído sobre un proyecto musical en los últimos meses. Eso son los Hermanos Gutiérrez: Stephan y Alejandro, resultado de un intercambio cultural constante que se ha nutrido de dos maneras contrastantes de vivir para construir un sonido cinemático, como un lienzo en blanco donde nuestra imaginación es lo único que importa.

A pesar de la distancia geográfica, existe algo en ellos que se siente familiar, como si de alguna manera hubiésemos estado en los mismos lugares y con las mismas personas. No es casualidad: ambos han recorrido el país de norte a sur, de este a oeste, desde su piel hasta las entrañas. Ahora están a punto de volver para el festival Akamba, un evento naciente dentro del circuito de festivales de primavera en el que compartirán cartel con BadBadNotGood, Bomba Estéreo, Cassy, Chaos In The CBD y muchos artistas más; y que se realizará el próximo 14 de mayo en Tequila, Jalisco.

Antes de su arribo, platicamos con ellos sobre México, la vida post-pandemia y la percepción actual que tienen sobre sí mismos como dúo.

Ustedes regresaron a tocar desde el año pasado… Conforme han avanzado los meses, ¿han notado diferencias en el público en comparación con cómo se comportaba la audiencia antes de la pandemia?

‘’Creo que la principal diferencia es el ímpetu con el que viven los shows. En sus caras, en sus movimientos y en sus gritos se nota lo agradecidos que están por tener la oportunidad de presenciar música en vivo otra vez. A nosotros en particular nos han expresado su cariño de maneras que no habíamos visto antes del encierro, y estamos muy agradecidos por eso’’.

Toda su música es consecuencia de los viajes que han hecho pero supongo que la Pandemia cambio su perspectiva de todo, incluso de los lugares que visitan. ¿Consideran que ven el mundo de una manera distinta a la que tenían antes del COVID y el encierro?
‘’Es difícil decirlo porque las diferencias no son tan explícitas. Esos lugares se ven iguales, su energía se mantiene intacta; sin embargo, en el aspecto social y cultural sí se siente una dinámica diferente. Es algo que no se puede explicar, simplemente se nota en las miradas, en la velocidad que se hacen las cosas… Como si de repente nos diéramos cuenta de las cosas que realmente importan. Es algo que nosotros también tuvimos que valorar porque antes del encierro nosotros estábamos en México, nos habíamos enamorado del país; entonces, volver a Suiza para encerrarnos fue muy duro’’.

En ese encierro en Suiza, ¿Cuál consideran que fue su mayor aprendizaje en términos artísticos y creativos?
‘’Lo primero fue que tuvimos la oportunidad de pasar más tiempos juntos, tiempo que utilizamos para construir una nueva dinámica de composición y para explorar otras influencias. Ahí fue cuando los recuerdos de México cobraron todavía más fuerza y sentimos que el siguiente material debía ser un homenaje a tu país que ahora se siente como nuestro también’’.

¿Cuál es su recuerdo favorito de aquel viaje que hicieron a México?
‘’Todos los lugares que visitamos tenían una energía especial pero sin duda, el primero que se viene a mi mente cada que recuerdo ese viaje es el Desierto de Wirikuta en San Luis Potosí. Es un lugar muy poderoso e inspirador’’.

¿Cuál es el aspecto de México con el que se sienten más identificados?
‘’La calidez de la gente, totalmente. Es lo más latino que tenemos a partir de nuestras raíces ecuatorianas. Ahora que regresamos a Europa y viajamos por Francia, Alemania echamos mucho de menos el trato de los mexicanos para con ellos y para los visitantes’’.

En México tenemos un chiste que dice ‘’¿Te imaginas vivir en Suiza y perderte todo eso?’’ para hacer alusión a algo surreal de nuestra cotidianidad. Ustedes, en todo su viaje, ¿qué dirían que se pierden de México al vivir en Suiza?
‘’No sé si podríamos nombrar una cosa en específico pero diría que el caos, porque es un caos funcional en el que es posible ver cualquier cosa –para bien o para mal- y la gente está preparada para seguir adelante a partir de eso’’.

¿Cuál consideran que ha sido el mayor cambio en su música desde que empezaron hasta ahora?
‘’Al ser música instrumental, creo que la ventaja que tiene sobre la música con voz es que puede provocar imágenes y ambientaciones muy específicas y personales según quien la escucha; así que la principal diferencia es que nuestro material pasó de ser muy luminoso y optimista a ser sombrío, referencial a la soledad. De hecho creo que el siguiente disco que sacaremos en octubre será aún más oscuro y potente. Incluso los arreglos se han vuelto complejos y ambiciosos’’.

Su proyecto ya tiene varios años… ¿Qué le dirían a los Hermanos Gutiérrez que apenas imaginaron que podían emprender un proyecto como el que tienen ahora?
‘’Nos gustaría agradecerles por el coraje y la fe que le han tenido a este proyecto porque gracias a eso, estamos donde estamos. Por otro lado, te podemos confesar que en nuestros planes y ambiciones no estaba que el proyecto llegara tan lejos. Solo era un proyecto para compartir juntos, por eso nos sentimos aún más bendecidos. También les diría que se mantengan auténticos y nunca renuncien a la música que les gusta porque es la música que les dará grandes alegrías’’.

Por último, sé que por su abuelo escuchaban mucho a Julio Jaramillo. ¿Cuál es su canción favorita de él?
‘’Nuestro Juramento, sin duda alguna. Sobre todo porque nos remonta directamente a Ecuador y a nuestra familia de allá’’.

Recuerda que Los Hermanos Guitiérrez se presentarán en el Festival AKAMBA. Puedes ver el cartel a continuación y comprar los boletos a través del siguiente enlace.

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