De Rookie a Universal Music

A estas alturas del juego, para nadie debería ser una sorpresa cuando surgen músicos tan jóvenes que generan un impacto inmediato en la industria, a todos sus niveles. Desde figuras del mainstream como Billie Ellish y Olivia Rodrigo; hasta los nombres que tras bambalinas construyen canciones desde cero. En México también sobran ejemplos de ambos tipos: Méne, Bratty, Nsqk, Jay Lee, Distheguy, Neithan, Saga…

Éste último en particular tiene una historia muy especial para contar. Tras el divorcio de su madre, la nueva familia que crearon trajo a su vida una serie de personas que lo vincularon con la música desde los nueve años. Uno de ellos -instrumentista y pedagogo- lo instruyó en la disciplina del piano hasta que cumplió dieciocho, con lo que podría hacerse acredor del título profesional sin ningún problema.

“Simplemente no me he decidido a hacerlo; pero de que podría, podría”.

Pero entre Chopin, Martha Argerich y Bill Evans, también encontró a N.W.A, Notorious B.I.G y todos los pesos pesados del Hip Hop de los 90’s; y aunque jamás se ha olvidado de los clásicos e incluso reconoce que inconscientemente se siente influenciados por ellos, su lugar en el mundo está en los sonidos de las calles. Y es muy honesto con el momento en el que se convenció de que esto podría ser su vida:

“Por ahí de los 15 empecé a vender beats y me sorprendía que cuestión de semanas podía sacar hasta diel mil varos de eso. Para un morro de esa edad es un chingo y fue lo que me dejó clara la ruta que debía seguir con mi carrera”.

Ahora, a sus 20 años, no necesita presentación en los estudios de grabación ni en las sesiones de composición. Luego sí se sacan de pedo de verme tan morro y hasta cuestionan si sí le sé a este pedo; pero en cuanto empiezan a escuchar mi trabajo, desaparecen las dudas y el respeto es total”.

Saga tiene un régimen de trabajo muy estricto que le ha permitido pulir su sonido hasta encontrar el método bajo el cuál -según su experiencia- las cosas fluyen de manera óptima:

“Mi meta diaria es hacer 25 beats antes de irme a dormir. Y siempre hago lo posible para lograrlo, así llegue a las 3 AM a mi casa, me llevo al límite para lograrlo. Obviamente no todos tienen el mismo estándar de calidad; sin embargo, eso me permite nutrir ideas y desechar otras para próximos trabajos. Muchos de ellos no están realmente pensados para usarse porque ya no soy de mandar beats ni pichar rolas, prefiero que todo se trabaje en el momento, con el interprete presente”.

 Para Saga, el concepto de deconstrucción es fundamental en su propuesta de producción.  Pero lejos del ardid publicitario en el que se ha convertido dicha palabra, el intenta ir a lo profundo de los artistas, las tendencias y los sonidos para destruir y reconstruir desde la base con el afán de apropiarse de todo eso y volverlo material de su marca registrada.

“Me gusta que, con discos como MOTOMAMI de Rosalía, el público se vuelve más receptivo a la experimentación y a esa misma deconstrucción de la música. Deja de volverse raro que se mezcle Frank Sinatra con A Tribed Called Quest o un Funk Carioca con Synth Pop”.

Respecto a su posición en la industria, confía en que su generación será un parte aguas para que la escena mexicana dé el gran salto que se ha esperado por años, con todo y que tiene muy claro que esto es un negocio y es mucho más complejo que solo querer revolucionar las cosas.

“Existen muchos intereses de por medio y creo que hay un punto en el que nadie es culpable y todos lo somos a la vez. Vemos por lo que nos conviene y ya. En México falta explotar el potencial en todo su esplendor. Todos los involucrados se conforman en cuanto encuentran la fórmula ganadora, la que vende; pero creo que mi generación, toda esta camada de morros que desde el principio estamos dando golpes sobre la mesa, seremos los que lleven esto a otra liga. Se percibe en nuestro trabajo desde ya”.

Saga tiene en su historial placementa junto a ROBOT 95, C-KAN, Neto Peña, Santa Grifa, L-Gante, Arón Piper, Rich Vagos, Mc Klopedia y más; pero es un artista ambicioso y ya prepara el lanzamiento de un proyecto solista del mismo perfil que el Funk Wav Bounces de Calvin Harris o los discos de DJ Khaled.

“La idea es que sea un disco producido enteramente por mi, tal vez con participación de voces en algunos tracks pero que esté compuesto principalmente por invitados. La idea es difuminar la barrera entre productores e intérpretes porque al final todos somos artistas”.

Baruch Tirado acaba de firmar con Universal Music con tan solo 20 años y se perfila a ser uno de los productores más reconocidos de su generación.

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